viernes, 4 de mayo de 2012

La sublevación militar. El desarrollo de la guerra civil. Evolución política de las dos zonas durante la guerra civil

El 17 de julio de 1936, la insurrección militar se inició en Melilla. Desde allí se extendió rápidamente al conjunto del protectorado de Marruecos.

El 18 y 19 de julio, el golpe se extendió a la península y los archipiélagos. Mientras el gobierno de Casares Quiroga reaccionaba con lentitud ante los acontecimientos.

El golpe triunfó en Galicia, Castilla-León, Navarra, con el general Mola en Pamplona, Andalucia Occidental, con Queipo de Llano en Sevilla, Baleares, excepto Menorca, con el general Goded que después se desplazó a Barcelona para ponerse al frente de la insurrección, y Canarias, desde donde Franco, tras asegurar el triunfo del golpe en el archipiélago, se desplazó a Marruecos el día 19 para ponerse al frente del ejército de África. También triunfó en enclaves aislados como Oviedo, con el general Aranda, Granada, donde tuvo lugar asesinato de García Lorca, y Zaragoza con el general Cabanellas.

El fracaso de la rebelión

El golpe fracasó en Asturias, Cantabria y parte del País Vasco, donde el PNV colaboró finalmente con la República, Cataluña, Levante, Madrid, Castilla la Mancha, Murcia y la zona oriental de Andalucía.

Los fracasos más graves tuvieron lugar en Madrid, donde el nuevo presidente Giral entregó armas a las milicias obreras, y en Barcelona, donde una inusual colaboración de los obreros de la CNT con la Guardia Civil y la Guardia de Asalto abortó la insurrección.

En general, exceptuando en Navarra y Castilla-León, la sublevación no tuvo apenas respaldo popular y se basó en las fuerzas militares insurrectas. Factores como las dudas o la resolución de los sublevados y las autoridades encargadas de reprimir el golpe, la capacidad de movilización obrera y el papel de la Guardia Civil fueron claves para entender el resultado final del golpe en cada zona del país.

La división del país en dos zonas: el inicio de la guerra civil

El fracaso parcial del golpe llevó a la división del territorio en dos zonas y al inicio de la guerra.

La zona nacional contaba con las reservas de cereal y ganado de Castilla y Galicia y las minas de carbón leonés y de Riotinto en Huelva. Ante todo, tenía un ejército mucho más preparado que contaba con divisiones íntegras en Castilla, Galicia y Andalucía y, sobre todo, con el Ejército de África, la Legión y los Regulares,
En la zona republicana quedaron comprendidas las regiones industriales, y contaba con el trigo en La Mancha y los productos de las huertas levantinas. También pudo disponer de las reservas de oro del Banco de España. Sin embargo, las unidades del ejército quedaron prácticamente desarticuladas. La mayor parte de los oficiales se sublevaron y el propio gobierno disolvió muchas unidades cuya fidelidad era dudosa. La Armada, sin muchos de sus oficiales, y la Aviación permanecieron en manos del gobierno republicano. 



Brigadas Internacionales en la Guerra Civil Española

Las Brigadas Internacionales fueron unidades militares compuestas por voluntarios extranjeros de 54 países que participaron en la Guerra Civil Española junto al ejército de la II República, enfrentándose a los sublevados contra el régimen constitucional dirigidos por Francisco Franco, que recibió ayuda de la Alemania nazi y de la Italia Fascista.
Según los datos manejados por los estudios realizados en Estados Unidos por la Brigada Lincoln y por el historiador Andreu Castells, llegaron a participar en total 59.380 brigadistas extranjeros, de los cuales murieron más de 15.000; al mismo tiempo los internacionales no sobrepasaron más el número de 20.000 hombres presentes en los frentes en cada periodo de la guerra.
La nacionalidad más numerosa fue siempre la francesa, con una cifra cercana a los 10.000 hombres, buena parte de ellos de la zona de París. La mayoría no eran soldados, sino trabajadores reclutados voluntariamente por los partidos comunistas (Comintern) o veteranos de la Primera Guerra Mundial.
Su base se encontraba en el aeródromo de Los Llanos, en Albacete. Las Brigadas participaron en la defensa de Madrid en 1936, las batallas del Jarama, Guadalajara, Brunete, Belchite, Teruel, Aragón y el Ebro, siendo retiradas a partir del 23 de septiembre de 1938, a fin de modificar la posición ante la intervención extranjera del Comité de No intervención.  



Bnados de la Guerra Civil Española

Bandos contendientes de la guerra civil Española

Se conoce comúnmente como Guerra Civil Española al conflicto bélico que estalló tras el fallo del golpe de estado de un sector del Ejército de España contra el Gobierno legal y democrático de la Segunda República Española y que asoló el país entre el 17 de julio de 1936 y el 1 de abril de 1939, concluyendo con la victoria de los rebeldes y la instauración de un régimen dictatorial de carácter fascista, a la cabeza del cual se situó el general Francisco Franco.

En el bando republicano, el apoyo estaba dividido entre los demócratas constitucionales, los nacionalistas periféricos y los revolucionarios.
Éste era un apoyo fundamentalmente urbano y secular, aunque también rural en regiones como Cataluña, Valencia, País Vasco, Asturias y Andalucía.

Por el contrario, en el bando nacional, el apoyo era básicamente rural y burgués, más conservador y religioso. Sobre todo fueron aquellas clases más o menos privilegiadas hasta entonces, (burgueses, aristócratas, muchos militares, parte de la jerarquía eclesiástica, terratenientes o pequeños labradores propietarios, etc.) que tras la victoria del Frente Popular veían peligrar su posición o consideraban que la unidad de España estaba en peligro
.
Los simpatizantes republicanos vieron la guerra como un enfrentamiento entre «tiranía y democracia», o «fascismo y libertad»,
los partidarios de Franco la vieron como una lucha entre las «hordas rojas» (comunistas y anarquistas) y la «civilización cristiana».





viernes, 23 de marzo de 2012

El fascismo de Mussolini




Entre 1890 y en la primera guerra mundial, Italia inicio un proceso de expansión colonial que le permitió adquirir en África, entre los que se encontraban Somalia y eritrea. En 1911, las fuerzas italianas derrotaron a los turcos en Libia, y se apoderaron, además, de esa del imperio otomano.
Durante la primera guerra mundial los italianos resolvieron apoyar a la Entete (serie de alianzas) contra los imperios centrales a de una serie de promesas que Gran Bretaña y Francia cumplirían a . Esta situación genero una ola de descontento en Italia, que, además en 1917 había tenido que resistir una dura ofensiva austro-alemana en la línea de los alpes.
La debilidad del de roma en el marco internacional alentó al surgimiento de un amplio movimiento ultra nacionalista, expansionista, que encontró su expresión mas radicalizada en un pequeño partido dirigido por hombre que mas tarde seria conocido como el “Duce” el fundador del fascismo Benito Mussolini su nombre completo era Benito Mussolini Amilcare Andrea Mussolini este era hijo de Rosa Maltoni maestra de escuela, que creía en la importancia de la educación y de Alessandro su padre quien era herrero, con ideas socialistas, mas tarde Mussolini se acercaría al socialismo militante en el año 1900 se inscribe en el Partido Socialista Italiano. Mientras tanto, concluye los estudios y obtiene el título de bachillerato.
Partio para suiza, donde se dedico a trabajos manuales seria expulsado dos veces de ese país, el 18 de julio de 1903 fue arrestado por agitador socialista y permaneció detenido en la cárcel durante 12 días. Vence sus dificultades gracias al auxilio de algunos socialistas y a anárquicos del Canton Ticino (regiones Suizo italianas).

Alessandro Mussolini

Rosa maltoni mussolini


El retorno a Italia

En noviembre de 1904, Mussolini volvió a Italia. Fue al servicio militar y se le asignó al Décimo Regimiento bersaglieri de Verona obteniendo una declaración de buena conducta por su comportamiento Tras volver a la ciudad de Predappio, se puso al frente del paro de los trabajadores agrícolas. El 18 de julio de 1908 fue arrestado por amenazar a un dirigente de las organizaciones patronales. Procesado por vía rápida fue condenado a tres meses de cárcel, pero fue puesto en libertad provisional después de 15 días. En septiembre del mismo año fue encarcelado de nuevo por diez días por organizar en Meldola unas elecciones no autorizadas.
En noviembre de 1913 fundó la revista Utopia.
En el congreso socialista del PSI de Ancona del 1914, presenta con Giovanni Ziboldi una moción (que fue acogida) por la que se reconocía la incompatibilidad entre el socialismo y la masonería. El 9 de junio fue elegido consejero comunal de Milán.
Por eso a fines de 1914 presentó su renuncia al Avanti diario de PSI. La división entre Mussolini y el partido se acrecentó con la proclama de neutralidad del primero tras la entrada de Italia en la Primera Guerra Mundial en mayo de 1915.
En noviembre del mismo año fundó el periódico Il Popolo d’Italia, de tendencia ultranacionalista, lo que le valió la expulsión del Partido Socialista Italiano


Benito Mussolini durante la gran guerra



Durante la primera guerra mundial
En agosto de 1915 fue asignado a la división 11 y el 2 de septiembre partió al frente escribió un diario de guerra donde narra su vida en las trincheras y se ve a sí mismo como héroe carismático de una comunidad nacional, guerrera, socialmente jerárquica y obediente. En marzo del año siguiente fue promovido a cabo por méritos de guerra. En su informe militar se lee: <Actividad ejemplar, batallador, serenidad de mente, no toma en cuenta los desalientos, celoso, regular en el cumplimiento del deber, primero en cualquier empresa que requiera trabajo y arrojo>. El 23 de febrero de 1917 fue herido al estallar un mortero durante un ejercicio. Fue inmediatamente dado de baja. Al volver del frente, en diciembre publica en su periódico Il Popolo d'Italia (pueblo de Italia) el artículo Trincerocrazia, donde reivindica para los soldados italianos que habían combatido en las trincheras el derecho a gobernar Italia tras la guerra



La “Revolución Fascista" (1919-1921)
En mayo de 1919, Mussolini fundo en Milán su propia agrupación político-militar: “fascio di combattimento” (Haz de combate), integrada por veteranos de guerra, artistas futuristas, estudiantes nacionalistas y algunos sindicalistas partidarios de la guerra todos unidos por un mismo fervor nacionalista Los fascistas sostenían que, para Italia, la guerra había terminado con una "victoria mutilada", es decir, incompleta. Proponían "la defensa de la victoria" -como una forma de defender la dignidad de Italia- y la formación de un "sindicalismo nacional", ni socialista ni católico. Se manifestaban como anticapitalistas, antiburgueses, antiliberales, antisocialitas y anticlericales.
Los “fasci di combattimento” fueron la base del movimiento fascista. Entre 1920 y 1921, muchos veteranos de guerra desocupados y pequeños propietarios rurales antisocialistas se incorporaron a los fasci. En particular, los propietarios rurales de las provincias y algunos sindicalistas organizaron escuadras fascistas que atacaban violentamente a sus adversarios, tomaban las sedes municipales, expulsaban a los gobernantes locales y destruían los sindicatos socialistas y católicos. El principal éxito de esta política fue la creación de un sindicalismo fascista.
El fascismo se formó como un partido militarizado, violento y movilizado. El financiamiento lo recibió de grandes propietarios rurales y de banqueros e industriales urbanos, que esperaban que los fascistas terminaran con las protestas sociales.
En 1922, los dirigentes fascistas se prepararon para la toma del poder. Mussolini decidió realizar una movilización fascista desde distintos puntos del país hacia Roma. El 28 de octubre se inició la "Marcha sobre Roma", que culminó exitosamente el 30 de octubre, cuando el rey Víctor Manuel nombró Primer Ministro a Mussolini. La marcha marca convencionalmente el principio del régimen fascista y el final del régimen parlamentario precedente, pero la manera de la cual Mussolini se convirtió en jefe de gobierno estaba paradójicamente de acuerdo con el Statuto Albertino (constitución italiana). La dictadura entró en vigencia más adelante, con el asesinato de Giacomo Matteotti y la prohibición de partidos de la oposición.
El gobierno del primer ministro Luigi Facta pidió el estado de sitio para Roma. El Rey Victor Manuel III, sin embargo, rechazó firmar la orden. Esto significó que no ordenaron al ejército, que pudo haber parado a Mussolini, oponerse a los fascistas (las razones de la negativa del monarca se han discutido; se ha sugerido que temió perder su trono si rechazaba cooperar con los fascistas, que deseó evitar una guerra civil, y que esperaba neutralizar a los fascistas asociándolos al gobierno nacional

El rey Victor Manuel III






"La marcha sobre Roma"




Los camisas negras



Los camisas negras de Mussolini
La Milicia Voluntaria para la Seguridad Nacional fue un cuerpo paramilitar de la Italia fascista. Debido al color de su uniforme, sus miembros fueron conocidos como camisas negras (en italiano: camicie nere), aunque también fueron referidos como escuadristas (en italiano: squadristi). Probablemente inspiradas por las camisas rojas de Garibaldi , su actividad se enmarca desde el periodo de entreguerras hasta el final de la Segunda Guerra Mundial similares a las SS alemanes, los camisas negras se organizaron por Benito Mussolini como el instrumento violento de su movimiento fascista. Sus dirigentes fundadores fueron intelectuales nacionalistas, ex-oficiales del ejército, miembros del cuerpo especial Arditi y jóvenes terratenientes que se oponían a los sindicatos de obreros y campesinos del entorno rural. Sus métodos se hacían cada vez más violentos a medida que crecía el poder de Mussolini, y usaron la violencia, la intimidación y el asesinato contra sus oponentes políticos y sociales




Las Fasces Romanas simbolo del fascismo Italiano

El régimen fascista
Luego de marchas y contramarchas en las que endurecía y ablandaba las relaciones con la oposición, el 3 de enero de 1925 Mussolini proclamó la dictadura y clausuró el Parlamento.
Al mismo tiempo, decidió reducir la influencia de los miembros de su partido en el gobierno. Los puestos claves de su gabinete fueron ocupados por dirigentes ultranacionalistas, a pesar de las protestas de los fascistas "históricos".
El objetivo de Mussolini era subordinar todas las organizaciones sociales, el propio partido, los sindicatos fascistas, las organizaciones juveniles fascistas a la autoridad del estado. Todos los antifascistas -liberales, socialcristianos, socialistas o comunistas- fueron proscritos. Diez mil opositores debieron exiliarse y otros diez mil fueron encarcelados.
El Partido Fascista ocupó una nueva función: fue encargado de custodiar la disciplina social y de mantener la sociedad movilizada en torno de los objetivos impuestos por el gobierno.
El estado fascista creó veintidós corporaciones en las que se reunían representantes de los empresarios y de los sindicatos por rama de actividad (metalurgia, metalmecánica, química, vitivinícola, etcétera) controladas por un Consejo Nacional de Corporaciones y por un Ministerio de Corporaciones. El estado se proponía regular la actividad económica y las relaciones laborales. Un último paso fue la creación, en 1939, de una Cámara de las Corporaciones en reemplazo de la Cámara de Diputados. El corporativismo sólo sirvió para controlar los sindicatos, pero nunca a los grandes empresarios.








Desde 1920 hasta 1922, el fascismo italiano cambio por entero de carácter, borrando de su programa todos los puntos radicales y revolucionarios y llegado incluso a prohibir la publicación de su programa político original.


Soldados italianos en Etiopia


Cartel de propaganda que dice "con el Duce hasta la muerte"


"Italia está segura de imponer su voluntad" resa el cartel
    






El Estalinismo

Falsification of history



The Soviet Union

The most common examples of photograph alteration and falsification come from communist Russia. Unwanted persons, so-called "enemies of the people" were not only killed, but also removed from photographs where their presence was unwanted. Photographs were altered with the intent of changing the past.
Leon Trotsky was a close friend of Lenin, and shared his idealistic ideas about the communist state. In the following photographs he can be seen together with Lenin.
   The next set of images are nearly identical, however Trotsky is removed from both photographs.

   The historical reason for this alteration is that Stalin eventually began to see Trotsky as a threat and labeled him an "enemy of the people". After he was deported from the Soviet Union in 1929, Trotsky critisized Stalin's leadership, arguing that the dictatorship Stalin exercised was based on his own interests, rather than those of the people. This contributed substantially to Trotsky's removal from photographs and history.

Nikolai Yezhov, chief of the Soviet secret police, suffered a fate similar to that of Trotsky. For some time he was close to Stalin, staging the infamous Moscow frame-trials, where innocent people were forced to confess crimes against Stalin and the Soviet Union, and were consequently executed. In the photograph below, he can be seen walking together with Stalin.

In the modified photograph below, it is as though he had never existed


[ all pictures above were taken from The Commissar Vanishes ]
In 1998, Hoover Digest, a publication at Stanford University published an article entitled Inside Stalin's Darkroom. This is just another example of how history was altered by the Soviet Union.

The above examples illustrate how alteration of images can change history. Unwanted persons are removed from photographs and are thus also removed from history. Their connections to other historical persons(in this case Lenin and Stalin) are literally erased. Fortunately we have access to the original photographs, but who is to say that what we deem to be originals really are authentic? After all, if we had not known about the original photographs, we would have naturally assumed that the falsifications were authentic.

viernes, 2 de marzo de 2012

Primera Guerra Mundial

Entre 1912 y 1915 se vive en Europa una fuerte carrera armamentística. Tienen lugar conversaciones entre diversos paises europeos para repartirse teóricos frentes de guerra en caso de enfrentamiento armado.
Por otro lado, la monarquía austriaca y los partidarios del movimiento paneslavo muestran un nacionalismo cada vez más radical.
Los nacionalistas eslavos asesinan a Francisco Fernando de Austria-Hungría, junto con su esposa, en Sarajevo (28 de junio de 1914). Pretenden así frustrar los planes del príncipe de formar un estado tripartito, con amplia autonomía, entre alemanes, húngaros y eslavos.
El 28 de julio Austria declara la guerra a Serbia. Fieles a los pactos de alianza previamente firmados, Rusia apoya a Serbia, y Alemania a Austria-Hungría.
El gobierno alemán conmina a Francia a no secundar su apoyo a Rusia. Por su parte, el gobierno británico decide en principio mantenerse neutral, ya que no le resulta ventajosa una guerra en la que pudieran salir beneficiados Francia o Alemania. Pero finalmente deciden que no pueden mantenerse al margen, sino participar con el ánimo de ganar la guerra y no perder aliados, ya que la neutralidad podría dejar a Gran Bretaña en una situación de aislamiento al finalizar la contienda.

Soldados de la Primera Guerra Mundial en una trinchera


El 1 de agosto, Alemania declara la guerra a Rusia y el 3 de agosto a Francia. Italia declara su neutralidad, la cual mantiene hasta el 25 de mayo de 1915, fecha en que se declara en guerra con Austria-Hungría.
El 4 de agosto Reino Unido exige en un ultimátum la retirada de Alemania.
El 6 de agosto Serbia declara la guerra a Alemania. Austria-Hungría declara la guerra a Rusia.
Montenegro (7 de agosto) y Francia (11 de agosto) declaran la guerra a Austria-Hungría.
El 12 de agosto, Montenegro declara la guerra a Alemania y Gran Bretaña a Austria-Hungría.
El 23 de agosto, Japón declara la guerra a Alemania.
El 11 de noviembre de 1918 se firma el alto el fuego en el bosque de Compiègne, con la rendición del bloque germano.
El 18 de enero de 1919 comienza en París el congreso de paz, al que asisten los 28 países vencedores.

Causas de la Primera Guerra Mundial

Existen muchas interpretaciones sobre la primera guerra mundial, pero lo que no cabe duda es que fue un conflicto entre las grandes potencias industriales de la época: entre los grandes imperios. La guerra aparece tras un periodo de escalada armamentística conocida como la paz armada; la guerra fría de la época. Durante la paz armada se generaron dos bloques militares antagónicos, en virtud de acuerdos secretos, los Imperios centrales: Prusia-Alemania, Austria e Italia; y la Triple entente: Francia, Gran Bretaña y Rusia.
Las tensiones en los Balcanes enfrentan a Austria y Rusia. En 1908 Austria-Hungría se anexiona Bosnia-Herzegovina, del Imperio otomano. Sobre este territorio también tenía intereses Rusia. En 1914 es asesinado, en Sarajevo, el archiduque Fernando, heredero de la corona austrohúngara. Austria da un ultimátum a Serbia y le impone unas condiciones difíciles de cumplir.
Oficialmente la causa de la guerra se establece en el Tratado de Versalles, como la voluntad de guerra de Alemania, que quiere imponer su hegemonía en Europa. Sin embargo, la realidad es otra. Las economías europeas están en plena expansión y sus intereses chocan en las diferentes colonias, de sus respectivos imperios. Los conflictos fronterizos en las colonias son muy frecuentes. Alemania no tiene un imperio en ultramar, e intentará buscar nuevos mercados, como el resto de las potencias, y una salida la mar a través del Adriático. El proteccionismo comercial de los imperios, y entre los países, hace necesario buscar mercados privilegiados; y países con materias primas.
Además, la guerra también tiene «la virtud» de dejar en suspenso las tensiones sociales en el interior de los imperios, así como los nacionalismos separatistas que empiezan a florecer.

Consecuencias de la Primera Guerra Mundial

Después de la guerra el mundo ha cambiado radicalmente. Las transformaciones territoriales son enormes y se establecen en las conferencias de París. Desaparecen cuatro imperios: Rusia, Alemania, Austria-Hungría y el otomano. Aparecen múltiples pequeños países, como los países bálticos, los Balcanes o Yugoslavia, y crecen muchos países nacionalistas como Hungría, Polonia o Checoslovaquia.
La paz no se firma en un tratado único, sino que se negocia una serie de ellos que tienen lugar en torno a París, y que se alargan mucho en el tiempo: Versalles, Sévres, Trianón, etc., algunos entran en vigor en 1920.
Los Imperios centrales pierden todas sus colonias, Turquía se desintegra y aparecen los países del Cercano Oriente, como Siria, Iraq, Líbano, Palestina y Transjordania, que quedarán bajo mandato británico o francés.
Las ideologías triunfantes en la guerra son el liberalismo democrático y el nacionalismo separatista, que obtiene unas bases territoriales en sus países, y se afianza ideológicamente; pero también el socialismo revolucionario.
Francia se erige como la gran potencia, cuyas instituciones serán imitadas por los nuevos países. Se afianza la democracia liberal parlamentaria en todo el mundo, y desaparecen todas las monarquías absolutas. Se generaliza el sufragio universal, y se tiende al republicanismo, como en la República de Weimar. Los sindicatos tienen un auge importante, y se tiende a la reforma social y a la revolución. También es la época en la que los feminismos se implanta definitivamente en la sociedad.
La guerra supone el fin de la diplomacia secreta, y se crea la Sociedad de Naciones para regular las relaciones internacionales. La Sociedad de Naciones de concibe como un parlamento internacional de discusión y toma de acuerdos.
Las pérdidas humanas en la guerra son impresionantes, unos nueve millones de personas, más los no nacidos. Unas cifras que son las más altas de la historia, hasta el momento, y que angustian a muchos intelectuales y artistas, que toman partido por las actitudes pacifistas.
Las pérdidas económicas directas son también enormes. Se hizo necesario crear una economía de guerra y un sistema productivo que le sirviese. Ahora hay que volver a adaptar el sistema productivo para fabricar bienes de consumo. Además, el Estado asume las cargas que suponen los numerosos excombatientes. Pero mayores son las cargas económicas que tienen los vencidos, que han de pagar los gastos de la guerra. Debido a esto, el Estado se hace intervencionista en materia económica, a pesar de que fueron los liberales los que ganaron la guerra. Con este panorama económico, se agudizan las diferencias entre la burguesía y el proletariado. El trabajo femenino remite, al comenzar a pagarse salarios más altos. Las mujeres burguesas han descubierto, y demostrado, su capacidad para dirigir el trabajo en las fábricas. La época que sigue se conoce como los felices años 20, pero en realidad sólo son felices para la burguesía y la mediana burguesía.
Tras la guerra caen los valores tradicionales y la moral religiosa, en todo el mundo, y aparecen movimientos alternativos como el feminismo y el pacifismo.
Por último EE UU se revela como una gran potencia mundial imperialista, que tiene la mitad de las reservas del oro mundial, aunque su tradicional actitud de no intervenir en la política internacional le llevará a no asumir su papel de líder internacional, hasta la segunda guerra mundial.

Estadísticas

Soldados aliados muertos

Soldados de las potencias centrales muertos

 Civiles muertos




viernes, 13 de enero de 2012

Tres sombreros de copa

Tres sombreros de copa es una comedia de Miguel Mihura, escrita en 1932 y estrenada veinte años después, que está considerada como una de las obras maestras del teatro humorístico.
Esta obra supone, por su originalidad, una ruptura con el teatro cómico anterior. Mihura la escribió en unos tres meses, y según sus propias declaraciones, la creó «sin esfuerzo» y «con facilidad, con alegría, con sentimiento». Consideraba que había encontrado con esta obra un estilo propio y sin influencias ajenas, y se mostró orgulloso de su «virtud melódica», de su ritmo, de «esa cadencia especial que sonaba a verso».
Según Arturo Ramoneda, en esta obra, Mihura contrapone, mediante una feliz convivencia de lo poético y sentimental con lo humorístico y satírico, dos mundos enfrentados e irreconciliables:
  • el burgués, hipócrita, rígido y limitado por una moral estricta,
  • y otro más libre y vital, opuesto a la rutina y a los convencionalismos, en el que todavía es posible la imaginación y la pureza de sentimientos.
Cuando Mihura la dio a conocer a varios empresarios y actores en 1932, estos no la entendieron y la obra quedó sin estrenarse durante 20 años, hasta que en 1952 el Teatro Español Universitario la estrenó en una única sesión de cámara, dirigida por Gustavo Pérez Puig en el Teatro Español de Madrid. El público, compuesto en gran parte por gente joven y entendida, la acogió con gran entusiasmo, y al poco tiempo se estrenó en régimen comercial, aunque el público habitual de los teatros tampoco la entendió, y se retiró de cartel tras haberse realizado 48 representaciones. A partir de esta experiencia, Mihura decidió hacer otro tipo de teatro más asequible al público de su tiempo, en la línea del llamado «teatro comercial». El propio autor dijo que esta obra le llegó a caer «antipática», debido a las muchas dificultades para estrenarla.
La primera edición de esta obra se imprimió en 1947. Desde entonces, son numerosas las ediciones y reediciones que se han realizado, siendo en la actualidad una de las obras más editadas y más vendidas de la historia del teatro español. 



Argumento 

El argumento de Tres sombreros de copa es sencillo, incluso tópico: tras siete años de tenaz noviazgo, Dionisio, un joven de veintisiete años, va a casarse con Margarita, una «virtuosa señorita» de veinticinco. La noche previa a la boda se hospeda en un hotel donde conoce a Paula, una atractiva chica de dieciocho años (aproximadamente, ya que no conoce su edad) de la que se siente especialmente atraído. La muchacha trabaja en un circo y al día siguiente debutará en el Nuevo Music-Hall. A lo largo de la obra, Dionisio descubre por medio de Paula una manera distinta de vivir, de entender el mundo y de alcanzar la felicidad; gracias a la joven vislumbra la posibilidad de una existencia más imaginativa y libre. Sin embargo, cuando en el momento culminante de la acción deba decidirse entre Paula y Margarita, Dionisio no se atreverá a cambiar de vida, y opta por vivir con la burguesía. 
MIGUEL MIHURA    
Su padre fue Miguel Mihura Álvarez. Fue un niño muy hipocondríaco y sensible. El joven Mihura abandonó sus estudios para dedicarse al humor y la historieta en revistas como Gutiérrez, Macaco, Buen Humor y Muchas Gracias.
Durante los años veinte, trabajó como periodista: Son años de una cierta bohemia, de tertulias en los cafés, donde conocerá a importantes periodistas del género humorístico como Tono, Edgar Neville y Enrique Jardiel Poncela; este último le influyó poderosamente en el estilo. Mihura fue uno de los fundadores de las revistas humorísticas La Ametralladora y La Codorniz.
Aunque empezó a escribir antes de la guerra, su reconocimiento fue tardío, pues sólo estrenó con regularidad a partir de la década de los cincuenta: en 1932 escribió Tres Sombreros de Copa, que no publicó hasta 1947, y no fue representada hasta 1952 (veinte años después de ser escrita); se trata de una comedia considerada como una de las obras maestras del teatro humorístico y que anticipa algunos aspectos del Teatro del absurdo; en ella se enfrentan el mundo de las restricciones y convencionalismos y el de la libertad y la imaginación, tema que será constante en su obra.
Durante la Guerra Civil, se refugió en San Sebastián con el bando nacional y militó en la Falange Española. Allí fue director de una revista de propaganda para los soldados del frente. Más tarde, en 1941, esta revista se convertirá en La Codorniz, considerada como el estandarte paródico de las convenciones sociales del momento, que Mihura dirigió entre 1941 y 1944.[1] El tema de la libertad aparecerá también en ¡Sublime decisión! (1955), Mi adorado Juan (1956) y La bella Dorotea (1963), si bien desde perspectivas diferentes. En la primera, trata la emancipación de la mujer a finales del siglo XIX. En la segunda, invita al espectador a vivir al margen de las estrictas y convencionales normas sociales. En la última, refleja el enfrentamiento de Dorotea con una sociedad mezquina y cruel.
A partir de la década de los cincuenta se produce un pequeño cambio en la obra de Mihura: la sátira se impone sobre el humor. Este viraje, que se aprecia ya en El caso de la señora estupenda (1953), se consolida en A media luz los tres. También participará en el guion de la película Bienvenido, Mister Marshall en 1942 junto a Bardem y Berlanga.